Industria de la pesca.
Los productos de origen animal provenientes del mar son una popular fuente de alimento en todo el mundo y lo ha sido por una larga parte de la historia, sin embargo, dado el gran aumento de la población, la presencia de enormes industrias y la tendencia de consumo hacia este tipo de productos ha hecho que la biodiversidad y recursos de los cuerpos de agua sean explotados a niveles totalmente insostenibles. Esta tendencia parece no disminuir, en 2018, se reportó que la captura global de estos productos en aguas marinas y continentales alcanzó 96.4 millones de toneladas (más que cualquier otro año y con un incremento del 5.4% del promedio de los últimos 3 años) (FAO, 2020). La tendencia no puede continuar si queremos mantener a los océanos y otros cuerpos de agua saludables, por lo que se necesita reducir el consumo de estos productos.
La industria de la pesca tiene un enorme impacto sobre los océanos, los cuales son muy importantes para toda la vida en la Tierra. Debido a la industria pesquera, se ha generado una sobrepesca en los océanos, así como altos niveles de contaminación y acidificación. El número de animales que son pescados cada año está en un aproximado de 2.7 trillones (Rowland, 2017). Hoy en día, ya se categorizan muchas especies de peces en la ¨Lista Roja¨ debido a la disminución de sus poblaciones y cómo causa una desestabilización en la cadena alimenticia del ecosistema. Entre estas especies se encuentran muchas que comúnmente se encuentran en los supermercados como muchos tipos de atún, halibut y el salmón del Atlántico (Greenpeace, 2019).
Además de la sobrepesca, otro problema al que contribuye la industria pesquera de forma importante es a la enorme y cada vez mayor presencia de plásticos en el océano. Contrario a lo que mucha gente piensa que la gran mayoría de estos residuos provienen de productos que desechamos desde tierra adentro, en realidad la mayoría de la contaminación por plásticos es causada por redes de pesca y otros equipos que son utilizados en la actividad pesquera. Más de 640,000 toneladas de este equipamiento son arrojados al mar cada año. La famosa Isla de basura del Pacífico con un área aproximada de 1.6 millones de (3 veces el tamaño de Francia), contiene 42,000 toneladas de mega plásticos de los cuales el 86% son redes de pesca (Laville, 2021). En los últimos años se ha tenido esta idea falsa de que son productos como bolsas de plásticos y popotes los que causan el problema de la contaminación en océanos, cuando productos como popotes de plástico solo contribuyen a un porcentaje mucho menor al 1%. Cada vez hay mas casos de animales marinos que se ven afectados por las redes de pesca “fantasma”, tan solo recientemente, se encontraron alrededor de 300 tortugas marinas en categoría de peligro de extinción muertas en la costa de Oaxaca (Cortes, 2018).
Las redes y equipamiento de pesca son los principales contribuyentes de plásticos largos en el océano.
Fuente: Sea Shepherd (2019)
La forma en la que se capturan los peces también suele ser de forma muy descuidada, ya que se pretende conseguir la mayor cantidad de producto con el menor esfuerzo y esto amenaza a los hábitats en el océano. Una práctica muy común es la de “bottom trawling” o arrastre de fondo, donde una enorme red es arrastrada desde el fondo marino, atrapando lo que llegue a entrar a esta. El problema es que además de atrapar una enorme cantidad de peces destinados a venderse y amenazar sus poblaciones, las redes también atrapan otras especies no destinadas a ese fin, así como corales y otros elementos importantes, lo cual terminan dañando el ecosistema de forma importante o inclusive destruyéndolo por completo (Berman, 2021).
Fuente: Rappler (2018)/ Saemundsson (2015)
El método de arrastre de fondo es uno de los métodos de pesca más populares ya que atrapa el producto en masa, sin embargo, este método es responsable de la destrucción de grandes poblaciones y diversos ecosistemas marinos
La sobrepesca y sus métodos hacen que no solamente se capturen los productos intencionados para comercializar, sino que también se capturan otras especies que no sirven para esa industria que son conocidos como “bycatch” o captura incidental. Estas especies que terminan siendo capturadas no sirven para la industria y terminan siendo ya sea asesinadas o son devueltas al océano, lo cual en este último escenario terminan teniendo muy pocas probabilidades de sobrevivir debido a lesiones causadas a los animales, por falta de oxígeno o por traumatismo. Estas especies terminan siendo aquellas como tiburones, delfines, mantarrayas, tortugas, aves marianas, entre otras y las cuales muchas cuyas poblaciones están en peligro (NOAA, s.f).
A pesar de que muchos productos tienen sellos afirmando que no hay captura intencionada como “dolphin safe” (que no hubo captura de delfines), muchas veces los auditores son sobornados por la industria para mentir de sus prácticas y conseguir su sello, así como es muy difícil para ellos determinar si hubo o no captura intencionada, por lo que este tipo de sellos termina no siendo algo confiable. En un reporte de The Changing Markets titulado “The False Promise of Certification”, se reportó que aún recientemente dos de los certificadores más grandes conocidos como MSC (Marine Stewardship Council) y FOS (Friend of the Sea), han certificado a muchas industrias pesqueras como sustentables, cuando se ha comprobado que estas industrias tienen altos niveles de captura intencionada y sobrepesca (Brad et al., 2018).
Fuente: University of Michigan (s.f.)/ The Fishing Daily (2020)
Muchos animales marinos que no están intencionados para comercializar son capturados y aún que muchos son regresados al mar, pocos sobreviven debido a las lesiones causadas, falta de oxígeno o traumatismo.
Una alternativa que muchos piensan puede ser la opción sustentable para no pescar en masa en los océanos es la acuacultura, sin embargo esta práctica requiere una gran cantidad de productos del mar para alimentar y sostener las poblaciones dentro de las granjas. Para producir una libra de pescado de granja, se necesita en promedio 5 libras de pescado del océano para criar y alimentar esos peces. Muchos países han mandado grandes barcos a la Antártida a capturar alrededor de 200,000 toneladas de kreel al año, lo cual es una fuente importante de alimento para pingüinos, focas y ballenas (Bourne, s.f.). Estas granjas de peces muchas veces son incorporadas a un cuerpo de agua ya sea océano o agua dulce y las grandes concentraciones de antibióticos, pesticidas y otras drogas añadidas pueden dañar o destruir el ambiente de alrededor (Berman, 2021).
Fuente: FAO (2020)
La producción y captura de productos en la industria pesquera ha ido incrementando, sobre todo en el área de la acuacultura, la cual a pesar de no ser capturados en su hábitat natural, es una práctica que tampoco es sustentable.
El estado de los océanos se encuentra en un momento crítico que puede traer consecuencias importantes en un futuro. Ahora, tan solo un 2.8% de todo el océano está protegido. Un estudio realizado por la Universidad de Dalhousie en Canadá y publicado por la revista Science, reitera que la pérdida de especies es alarmante y que para el 2048 las poblaciones en los océanos habrán disminuido a niveles realmente preocupantes. El hecho de que cada población en el océano cumple con un a función en el balance y en las actividades del océano como filtrar toxinas y evitar florecimientos de algas, su ausencia puede causar fenómenos que también afectan a gran medida la supervivencia de la vida en tierra (Haro, 2014).
Fuente: The Ocean Agency (2021)
La intensa actividad humana hace que los ecosistemas acuáticos se degraden y afectan las funciones que tienen estos ecosistemas para soportar la vida en el planeta.
Es muy importante disminuir el consumo de productos provenientes de la industria pesquera para evitar la alarmante disminución en las poblaciones y evitar que siga aumentando el volumen de plásticos en los océanos. La mejor alternativa es disminuir su consumo y buscar alternativas más sustentables.
Referencias
Berman, S. (2021, 5 noviembre). The Environmental Impact of the Fishing Industry. UCSD Climate Review. https://www.ucsdclimatereview.org/post/the-environmental-impact-of-the-fishing-industry
Bourne, J. K. (s. f.). How to Farm a Better Fish? National Geographic. https://www.nationalgeographic.com/foodfeatures/aquaculture/
Brad, A. (2018, mayo). The False Promise of Certification. Changing Markets. https://changingmarkets.org/wp-content/uploads/2018/05/False-promise_full-report-ENG.pdf
Cortes, J. (2018, 29 agosto). About 300 endangered sea turtles found dead off Mexican coast. Reuters. https://www.reuters.com/article/us-mexico-turtles/about-300-endangered-sea-turtles-found-dead-off-mexican-coast-idUSKCN1LD2OQ
FAO. (2020). The State of World Fisheries and Aquaculture 2020. Www.Fao.Org. https://www.fao.org/state-of-fisheries-aquaculture
Greenpeace. (2019, 19 septiembre). Red List Fish. Greenpeace USA. https://www.greenpeace.org/usa/oceans/sustainable-seafood/red-list-fish/
Haro, A. (2016, 30 marzo). The Oceans Could Be Dead by the Year 2048. The Inertia. https://www.theinertia.com/environment/the-oceans-could-be-dead-by-the-year-2048/
Laville, S. (2021, 29 octubre). Dumped fishing gear is biggest plastic polluter in ocean, finds report. The Guardian. https://www.theguardian.com/environment/2019/nov/06/dumped-fishing-gear-is-biggest-plastic-polluter-in-ocean-finds-report
NOAA. (s. f.). Understanding Bycatch. https://www.fisheries.noaa.gov/insight/understanding-bycatch
Rowland, M. P. (2017, 25 julio). Two-Thirds of The World’s Seafood Is Over-Fished -- Here’s How You Can Help. Forbes. https://www.forbes.com/sites/michaelpellmanrowland/2017/07/24/seafood-sustainability-facts/?sh=133c77724bbf