Sustitución de focos y consumo fantasma.


Sustitución de focos.

Un edificio dedica en promedio el 5% de sus gastos por energía en iluminación y una de las formas más rápidas y sencillas para reducir los gastos en energía es cambiar a un sistema de iluminación que sea eficiente energéticamente. Los focos que proveen la iluminación en un edificio son principalmente de tipo incandescente, halógenos, de CFL (lámparas fluorescente compactas) o LED (diodo emisor de luz). Los focos tradicionales de tipo incandescente son cada vez menos comunes y son los menos eficientes por su alto consumo energético y porque liberan mucho calor al estar encendidos. Los focos halógenos también liberan calor, pero su consumo es alrededor de 30% menos que los incandescentes tradicionales, aunque tampoco son los más recomendados. Por el contrario, los focos CFL consumen en promedio hasta ¼ de lo que consume un incandescente y duran hasta 10 veces más. Los focos LED, aunque son más caros, consumen hasta 80% menos energía y duran de 15 a 25 veces más que los incandescentes.

Una comparación con valores aproximados de los tipos de focos se puede ver en la siguiente tabla:

Fuente: Eartheasy (s.f)

A pesar de que los focos LED son más caros que los de cualquier otro tipo, su durabilidad y consumo energético es mucho menor, por lo que a largo plazo el ahorro de dinero llega a ser significativo. Por esta razón, lo ideal es contar con focos LED en toda la instalación.

Para sustituir focos en un edificio hay que tomar en cuenta las características de la bombilla que se desea reemplazar para que de esta forma se pueda elegir un modelo más eficiente que posea características similares.

Los empaques de los focos LED y CFL muestran la potencia de dicho foco y también muestran la potencia equivalente de un foco incandescente que iluminaría de la misma forma. Tomando esto en consideración, para sustituir, se debe saber la potencia del foco incandescente que se va a sustituir y buscar el foco LED o CFL que muestre esa potencia equivalente en el empaque.

Hay diversos modelos de focos LED con diferentes características de los que se puede escoger. Para escoger el modelo más óptimo se debe considerar:

-        Existen tres tipos de luz en focos LED, el blanco frío, el blanco cálido y el blanco neutro. El primero pretende ser más estimulante y es recomendable en baños, pasillos, cocinas y estacionamientos. El segundo se relaciona con un ambiente de relación y es recomendable para habitaciones, salas y comedores. El blanco neutro es mejor para zonas donde se desarrollan actividades que requieren enfoque y concentración por parte de las personas como lo son oficinas y salas de estudio.

-        Tomar en cuenta el tipo de base o casquillo de la bombilla que puede ser de tipo estándar o Edison que se enroscan o de base tipo “pin”.

-        Tomar en cuenta la cantidad de luz que emite el foco medido en lúmenes (lm). Por ejemplo, 400 lm es recomendable para lámparas de noche y 2,300 lm para espacios amplios como espacios al aire libre o zonas amplias de trabajo.

La siguiente tabla muestra de la potencia consumida por cada tipo de bombilla respecto a un cierto valor de lúmenes, la cual se puede usar como referencia al momento de sustituir focos.

Fuente: Casa de la lámpara (2019)

 
 

Otros elementos que se pueden incorporar en un sistema de iluminación eficiente son elementos como temporizadores, fotocélulas y atenuadores.

  • Permiten programar el encendido y apagado de la iluminación en cierto espacio. Temporizadores más avanzados también son capaces de conectarse a dispositivos dentro de la instalación y ser controlados mediante una aplicación.

  • Son sensores que detectan un cambio en la intensidad de la luz y reaccionan de acuerdo con una función programada. Un ejemplo es que detecta los cambios de intensidad de luz al anochecer ya que oscurece y la función le permite prender las luces una vez detectado este cambio. Otro ejemplo es que el sensor detecte el movimiento de una persona en una entrada o en un pasillo y prenda las luces cuando la persona esté pasando y las apague una vez que ya no detecte el movimiento.

  • Ayudan a regular la intensidad de luz de las bombillas, permitiendo que la persona controle y adecue la luminosidad como desee. Se tienen que utilizar bombillas LED con esta función, lo cual se puede revisar en su caja.

 
 

Al estar en la situación en donde se debe de reemplazar una o múltiples bombillas, considerar reemplazarlos por la opción más eficiente; preferentemente explorando en las opciones de tipo LED, ya que esto supone un ahorro en energía y consecuentemente un ahorro de dinero. También considerar añadir temporizadores, fotocélulas y/o atenuadores para lograr tener el sistema de iluminación más eficiente posible.


Consumo fantasma.

Los aparatos electrónicos dentro de una instalación pueden seguir consumiendo electricidad ya que están permanentemente conectados a la red. Este consumo fantasma puede llegar a ser desde un 7% hasta un 11% del consumo eléctrico y aunque no se hayan utilizado, su valor también se refleja en la factura de la luz. Esto es debido a la resistencia de la bobina primaria del transformador que se encuentra dentro de los aparatos que se mantiene activa aún si el dispositivo no está en uso.

La siguiente tabla muestra una aproximación de la potencia consumida por diferentes dispositivos electrónicos que se pueden encontrar dentro de un edificio.

 

Fuente: Xataka (2014)

 

*Estos valores solo son una estimación del consumo de cada aparato, en general, el consumo depende del modelo de cada dispositivo y los valores generalmente llegan a ser menores por medición propia.

Algunos consejos que se pueden seguir para reducir el consumo fantasma en una instalación son los siguientes:

  • Considerar el consumo en reposo de los dispositivos electrónicos cuando se está comprando uno nuevo. También se puede encontrar como consumo en standby y se puede ver en la etiqueta del producto.

  • Instalar temporizadores que programen el tiempo de uso de cierto dispositivo y lo desconecte automáticamente en aquellas horas donde no se le vaya a dar uso, especialmente en la noche.

  • Instalar regletas que permitan tener un conjunto de aparatos conectados a una sola y que se puedan desenchufar de forma sencilla tan solo apagando el interruptor de la regleta. Existen regletas especiales con lo que se conoce como eliminador de Stand By (o anti-Stand By) que permiten un uso más sencillo y eficiente de estos aparatos y se puede encontrar en dos tipos:

o   Regletas con un enchufe principal quienes detectan una baja en el consumo de cierto aparato y posteriormente apagan los aparatos periféricos conectados a este. (ej. Baja en el consumo de un televisor, apaga también consolas de videojuegos, DVD y bocinas conectados a este) Estas no necesitan la supervisión del usuario ya que se apagan automáticamente.

o   Regletas que cuentan con un receptor que se puede configurar para que lo podamos encender o apagar con un botón en un mando a distancia.

  • Simplemente desenchufar aparatos electrónicos cuando no los estemos usando, especialmente cuando se sabe que no se utilizarán por un largo periodo de tiempo.

El consumo fantasma es, aunque no lo parezca, un gasto importante de energía y por lo tanto de dinero que a largo plazo puede ser significativo. Pequeñas acciones que eviten este consumo lo más posible, puede significar un importante ahorro de dinero a largo plazo.

 
 

Referencias